19 de Septiembre de 2018, 18:20:44
 



El Venture Club de España nace oficialmente un 9 de febrero del año 2002, aunque sus orígenes y cimientos se remontan a casi seis meses antes, allá por octubre del 2001 en la amurallada ciudad de Ávila.

Allí, un numeroso grupo de propietarios de Yamahas Royal Star y Royal Star Venture ( junto con alguna moto más ), se dieron cita para compartir un fin de semana y para dar forma a la idea de crear un club de motos que aglutinara a los usuarios de esos dos modelos de motocicleta.

Tras unos meses de llamadas, conversaciones, reuniones y concentraciones, finalmente aquel club desapareció y sus integrantes simplemente se disolvieron por razones que ahora no vienen al caso.

Sin embargo, y puesto que la idea original era buena, algunos asistentes de aquella primera reunión de Ávila se propusieron darse una segunda oportunidad e intentarlo de nuevo. Así, otra vez se levantaron los teléfonos, se contactó con aquellos intrépidos que en su día desafiaron el invierno, las nieblas y las lluvias de la ciudad amurallada y se propuso comenzar por segunda vez, esta vez con premisas diferentes.

Se escogió como escenario para este “segundo nacimiento” la vallisoletana Villa del Tratado, Tordesillas, un pueblo con larga tradición motociclista. Allí, con un tiempo mucho más benigno y en plena primavera, se organizó una comida a la que si no recuerdo mal, sólo asistieron personas que ya habían estado en la primera reunión de Ávila. Fue un memorable 28 de abril de 2002.

No fuimos muchos, apenas unos 15 ó 20, pero varios de ellos aún hoy, seis años más tarde seguimos en el club tratando de que aquel resurgir y segundo nacimiento sea el definitivo. Y de momento así es, ya que el club goza hoy por hoy de una excelente salud, de un corazón sano y de unos vínculos entre sus integrantes fuertes como una roca.

A fecha de hoy el Venture Club de España ha celebrado ya 61 reuniones, la última en Campanillas, Málaga el 12/10/2017, y una de ellas ( Almería en 2008 ) de especial importancia por haber sido el encuentro internacional de todas las Ventures de Europa.

Y todos estos logros, como se ha dicho en la presentación, han sido única y exclusivamente gracias al respeto que nos hemos profesado los unos por los otros, a las ganas de ayudarnos entre nosotros, al desinterés que hemos mostrado por arrimar el hombro y colaborar por empujar el grupo hacia delante. Todos nos sentimos miembros de esta gran familia, y lo que al principio eran meros moteros que se juntaban para charlar de sus motos, hoy se ha convertido en una auténtica familia de gente que abre las puertas de sus casas a sus hermanos. De hermanos que comparten sus vidas, sus aventuras y desventuras con gente a la que quiere como verdaderos hermanos.

Y todo ello sin dinero. Sin intereses partidarios de por medio, integrando en un mismo ente personas de lo más dispar que han encontrado la forma perfecta de engrasar una maquinaria perfecta: El Venture Club de España.